Pays d’origine : Colombie

Profession : Avocat

Causes défendues : defense des paysans, syndicalistes, étudiants et opposants politiques. Il a participé à de nombreux procès à la suite de massacres et d’assassinats liés au conflit armé en Colombie.

Vice-Président du Collectif d’Avocats José Alvear Restrepo – CCAJAR, Reinaldo Villalba Vargas fait partie de ces avocats colombiens qui ont dédié leur carrière à la défense de leurs concitoyens dont les droits furent violés, de manière grave et persistante tout au long du conflit armé qu’a connu la Colombie. Pour cet engagement, il a subi de très nombreuses pressions et persecutions et demeure l’un des avocats les plus menaces du pays.

Né le 15 juillet 1959 à Fusagasugá en Colombie, l’engagement de Reinaldo Villalba Vargas en faveur des droits civils et politiques commence très tôt lorsqu’il prend part aux activités des syndicats étudiants pour la defense de l’éducation publique. Diplômé de l’Université de droit et sciences politiques de Colombie, il se spécialise en droit pénal et collabore dès 1992 avec le collectif d’avocats “José Alvear Restrepo”, une organisation non-gouvernementale qui oeuvre en faveur des droits de l’Homme depuis près de 40 ans et est membre du réseau de la FIDH et de l’OMCT, ainsi que membre consultatif devant l’OEA.

Reinaldo Villalba preside plusieurs fois cette structure et intervient en qualité d’avocat, au niveau national et international, en faveur de victimes de violations de droits de l’Homme que soutient l’organisation. En tant qu’avocat défenseur des droits de l’Homme, il travaille inlassablement pour que les violations des droits de l’homme soient identifiées comme telles, poursuivies et sanctionnées et que les victimes aient accès à réparation.

Tout au long de sa carrière d’avocat, Reinaldo Villalba a assuré la defense de paysans, de syndicalistes, d’étudiants, d’indigènes et de journalists, tous privés de leur liberté ou poursuivis pour avoir exercé leurs droits fondamentaux pour la defense d’un Etat social, de l’Etat de droit, et de la démocratie. Il est également l’avocat de nombreuses familles don’t des proches ont été victimes de disparitions forcées. Parmi les affaires les plus célèbres sur lesquelles il est intervenu figurent le massacre des UVOS (Cauca) en avril 1991, le massacre de 20 indigènes Nasa en décembre 1991 dans la région du Cauca, le massacre de Riofrio où furent assassinées 13 personnes, dont des femmes et une mineure. Le massacre de Chengue en janvier 2001, l’exécution extra-judiciaire de 19 jeunes par le gouvernement de la municipalité de Soacha; l’assassinat de Jorge Ortega García, vice-président de la CUT en Octobre 1998, l’assassinat du Dr Ivan Villamizar Luciani, président de l’Université libre de Santander et ancien ombudsman du même département, en 2002; les massacres de Cajamarca en 2003 et 2004…

Il est intervenu plus récemment dans le cadre d’une affaire contre l’ancien président Alvaro Uribe et plusieurs hauts fonctionnaires poursuivis en raison des actes de persécution, des écoutes illégales, et des menaces et actes de torture psychologique commis par le Département administratif de sécurité (DAS, organisme rattaché au servive de renseignement de la Colombie) contre un certain nombre de défenseurs des droits humains (y compris le personnel de CCAJAR), des journalistes et des membres de l’oppposition.

La responsabilité de l’Etat, en collusion avec des organisations paramilitaires, a pu être démontrée dans pratiquement l’ensemble de ces affaires.

Son travail d’avocat défenseur des droits de l’Homme et de militant contre l’impunité lui a valu d’être menacé en permanence et victime de diverses formes de répression de la part d’acteurs étatiques et non-étatiques : menacé de mort, il a été déclaré objectif militaire par divers acteurs de la guerre civile. Il a également subi divers procédures disciplinaires et pénales à son encontré et a été détenu arbitrairement.

Situation des avocats en Colombie.

Le contexte de violence endémique que connait ce pays de 47 millions d’habitants depuis le milieu du 20e siècle place les avocats, particulièrement les avocats des droits de l’Homme, dans une situation particulièrement périlleuse. Menacés tant par les autorités étatiques que par les nombreux groupes paramilitaires (guérillas armées, narcotrafiquants, etc), de nombreux avocats ont été assassinés, poursuivis, persécutés ou forcés de fuir leur pays en raison de l’exercice de leur profession.

Parmi eux, l’organisation Lawyers for lawyers appelle l’attention en particulier sur Rommel Durán, Leonardo Jaimes Marín, José Humberto Torres ou encore Jorge Eliecer Molano Rodriguez, menacés en raison de leur profession.

Pour aller plus loin :

 

 

Entrevista a publicar con motivo del 10 de diciembre día internacional de los derechos humanos

Abogado: Reynaldo Villalba Vargas (Colombia)

§  Breve exposición de su andadura como abogado sindicalista y activista por los Derechos Humanos y breve exposición del colectivo CCAJAR y su labor

He sido defensor de sindicalistas perseguidos y encarcelados por razón de su ejercicio sindical, también he apoderado familiares de sindicalistas asesinados, que en Colombia son más de 3000.

Desde hace 24 años hago parte del Colectivo de Abogados “José Alvear Restrepo” –CAJAR- una ONG defensora de derechos humanos, entendidos integralmente (civiles, políticos, económicos, sociales, culturales, del medio ambiente y paz). El CAJAR apodera víctimas del Estado y del paramilitarismo, especialmente en crímenes como masacres, torturas, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, violencia sexual en el contexto del conflicto, desplazamiento forzado. También hace acompañamiento a comunidades indígenas, afrocolombianas y campesinas en defensa de su territorio y demás derechos fundamentales. El CAJAR actúa ante tribunales nacionales e instancias internacionales de justicia. El CAJAR complementa su trabajo jurídico aportando en la formación y organización de las víctimas para facilitar su acceso a la justicia en defensa de sus derechos.

§  ¿Cómo vive la abogacía colombiana el anuncio de los nuevos acuerdos de paz y en qué forma cree que puede contribuir la abogacía colombiana y en particular CCAJAR a la implementación efectiva de los mismo?

La solución política al conflicto armado ha sido una aspiración de la sociedad colombiana. El CAJAR desde inicios de los años noventa, ha aportado en todos los procesos de paz que han tenido ocurrencia en Colombia entre el Estado y movimientos guerrilleros. En relación al actual proceso, elaboramos una propuesta de Tribunal de Justicia para la Paz, la cual presentamos al gobierno y a las FARC-EP. También hicimos parte del Grupo Nueva York conformado por un grupo de juristas de diferentes nacionalidades cuya función consistió en presentar propuestas en materia de justicia a la mesa de negociaciones.

La implementación efectiva de los acuerdos es el nuevo reto. Al CAJAR le corresponde procurar que los máximos responsables respondan ante la justicia, apoyar a las victimas para que elaboren los informes que presentarán ante este tribunal y ante la Comisión de la Verdad, contribuir en la búsqueda de personas desaparecidas, y en general, acompañar a victimas y comunidades en la exigencia del cumplimiento de los acuerdos. Este camino no va a ser fácil. Se ha incrementado la cantidad de asesinatos de lideres sociales activistas sociales, lo que hace temer que puede presentarse un aumento de la violencia y persecución contra defensores de derechos humanos, el cual exige una participación decisiva de la sociedad y un apoyo total de la comunidad internacional., lo cual incluye al CAJAR. La comunidad internacional debe afianzar el monitoreo de la situación colombiana, incrementar el apoyo a las organizaciones sociales y velar por el cumplimiento de los acuerdos.

Para el CAJAR es muy estratégico trabajar sobre las Garantías de No Repetición, esto es, hacer propuestas y exigir la superación de las causas estructurales del conflicto social y armado, y adoptar las medidas necesarias para que los hechos no se repitan y se garantice el derecho a la participación política, sin que ello, origine ataques a la vida y a los derechos fundamentales de las personas y comunidades. Es ideal contar con una Comisión de Alto Nivel de Garantías de No Repetición

§  ¿ cuáles son los desafíos y amenazas principales que se presentan en la actualidad para el ejercicio de la profesión?

Me interesa resaltar la persecución sistemática y generalizada contra las organizaciones defensoras de derechos humanos que ejercitan el derecho a favor de la promoción y defensa de los derechos humanos, como el CAJAR. La cúpula militar activa y retirada, así como altas autoridades civiles estigmatizan nuestra labor, calificándola como “guerra jurídica”, lo cual en un contexto de grandes conflictos incrementa el riesgo contra nuestras vidas. Los organismos de inteligencia estatales y la fuerza pública es formada en doctrinas contrarias a los principios democráticos y de respeto a los derechos humanos, como sucede con la vigencia de la doctrina de seguridad nacional, y su nefasto concepto de “enemigo interno” categoría en la que son incluidos los defensores de derechos humanos. De hecho, durante los 8 años de gobierno de Alvaro Uribe, fuimos perseguidos, amenazados, hostigados y vigilados por el DAS, la agencia presidencial de inteligencia, persecución que se extendió a nuestras familias. En el actual gobierno también hemos denunciado situaciones de persecución por parte de agencias de inteligencia.

Otra amenaza enorme es el paramilitarismo, una estrategia de Estado usada para eliminar a los opositores y críticos de Establecimiento. El gobierno actualmente niega que el paramilitarismo persista, y alega que fue desmontado.

Los retos son eliminar de la formación militar y de las agencias de inteligencia, las doctrinas que promueven las violaciones de derechos humanos. Es imperativo que se desmonte definitivamente a las organizaciones paramilitares y se rompa todo vínculo del Estado y sus agentes con esas organizaciones criminales. Adicionalmente, la abogacía debe ser rodeada de todas las garantías, de modo que su ejercicio no sea causa de persecuciones ni ataques contra la vida de los profesionales del derecho.

 

§  ¿cómo cree que puede contribuir la comunidad internacional al apoyo y acompañamiento que se precisan frente a dichos desafíos y amenazas?

Lo primero es tener presente que la firma de los acuerdos, no trae de forma automática la solución a la violencia que ha imperado en el país. En este periodo han aumentado de manera alarmante los homicidios de dirigentes y activistas sociales, durante los últimos tres años de negociaciones han sido asesinados más de 160 defensores de derechos humanos. Así que la lucha por el cumplimiento de los acuerdos puede traer una mayor oleada de violencia política. Además, no toda violencia política se explica por la existencia del conflicto armado, así que al menos a mediano plazo, van a continuar las violaciones de derechos humanos, las comunidades van a seguir sufriendo los rigores de la violencia y la exclusión.

Por eso, la comunidad internacional no debe considerar que la firma de los acuerdos trae ipso facto la paz, en consecuencia, debe incrementar su presencia en terreno, asegurar el monitoreo a la implementación de los acuerdos, brindar respaldo económico y político a las organizaciones sociales, apoyar a las organizaciones de derechos humanos y exigirle al gobierno que las rodee de garantías, hacer visible la situación de riesgo en la que ejercemos el trabajo los activistas sociales y los defensores de derechos humanos, impulsar programas dirigidos a la protección y seguridad de –las- y los defensores de derechos humanos.

§  ¿Qué tipo de apoyo crees que debería ofrecer un mecanismo como el Observatorio Internacional para la Abogacía en Riesgo a fin de ofrecer un apoyo y acompañamiento que sea útil y efectivo?

Considero que son múltiples los apoyos que puede ofrecer un Observatorio Internacional para la abogacía en Riesgo. De un lado el respaldo esencialmente político, como difundir los riesgos, actuar y reclamar ante las autoridades de cada país comprometido, hacer visitas o misiones en terreno a abogados en riesgo o detenidos en razón del ejercicio de su profesión etc. En materia jurídica, sería ideal la participación mediente amicus curiae en casos que involucren a abogados en riesgo, presentar casos en instancias internacionales en coordinación con las organizaciones afectadas, contribuir en la formación de abogados y autoridades en materia de libertad y derechos en el ejercicio de la abogacía, la posibilidad de hacer intercambios o pasantías etc.

Ideal también, que se formulen programas para que abogadas y abogados en riesgo puedan salir de sus zonas o países de riesgo de manera temporal, ofreciendo espacios de denuncia y de formación.

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